Entrevistas

Entrevistas

Los estudios, el trabajo y el servicio, unidos en la vida de las comunidades

Participantes de tres países describen cómo los programas educativos bahá’ís ayudan a jóvenes a ver sus estudios, trabajos y servicios como parte de una vida coherente.

6 de agosto de 2026

CENTRO MUNDIAL BAHÁ’Í — En el último episodio de podcast del Servicio Mundial de Noticias Bahá’ís, participantes de la India, Kenia y Zambia analizan la forma en que los programas educativos bahá’ís hacen posible que los jóvenes desarrollen las cualidades, las actitudes y las habilidades prácticas necesarias para contribuir al bienestar de quienes les rodean.

Victor Jidayi Mabale, miembro del Cuerpo Auxiliar de Kenia, describió cómo, en su pueblo, el progreso de los jóvenes se ha convertido en una preocupación cada vez mayor para toda la comunidad.

«Los ancianos del pueblo están empezando a darse cuenta de que tienen un cometido que desempeñar», afirmó el Mabale, al igual que las familias. También la religión tiene su papel a la hora de «liberar el potencial de estos jóvenes», explicó, sobre todo a través de una creciente conciencia de que «el ser humano ha sido creado noble».

Martha Moghbelpour, miembro de la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de la India, afirmó que las iniciativas suelen comenzar de forma modesta. «En realidad, todo empieza con unas pocas personas, unos pocos individuos ―comenta―, y en el fondo descubrimos que se trata de verdaderas amistades».

Relató cómo un grupo de unos diez jóvenes de un pueblo de su región, que ya impartían clases para niños y organizaban grupos juveniles, reaccionaron ante el cierre de los colegios durante la pandemia creando grupos de refuerzo para que los niños no se quedaran atrás. Sus esfuerzos pusieron de manifiesto que muy pocos niños tenían libros propios y, una vez que se suavizaron las restricciones, invitaron a las familias de todo el pueblo a aportar libros para crear una biblioteca. A continuación, los padres y los dirigentes de la comunidad se reunieron para debatir sobre el propósito de la biblioteca y sobre cómo podría utilizarse, de modo que todos participaron en su creación.

La biblioteca pronto se convirtió en un lugar donde se impartían clases de refuerzo por las tardes, y ahora grupos de madres se reúnen allí para asistir a clases de inglés oral. Un joven decidió dedicarse a la enseñanza y abrió una escuela de educación infantil en la azotea de su casa. Otro estudió informática y, tras obtener un máster, regresó al pueblo para crear un centro informático.

«Es muy emocionante cuando se dan las condiciones adecuadas y la comunidad y las instituciones están ahí para apoyar ―afirmó Moghbelpour―. Aunque, en realidad, son los propios jóvenes quienes toman las riendas […] y se ayudan unos a otros a seguir adelante».

Fungai Bangajena, miembro del Cuerpo Auxiliar de Zambia, describió cómo algunos jóvenes de su pueblo se desaniman al comenzar sus estudios, cuando las dificultades económicas familiares limitan lo que les parece posible —una experiencia con la que se identifican los jóvenes de muchas partes del mundo—. Durante mucho tiempo, explicó, apenas recibían ánimos fuera de sus propios hogares. A medida que los debates sobre el progreso de los jóvenes se han ido haciendo habituales en el pueblo, los jóvenes están empezando a escuchar algo diferente: «Hay apoyo más allá de tu hogar. De hecho, hay apoyo fuera de tu hogar. Toda la comunidad se preocupa por ti».

Vahid Kaumba, participante en proyectos de desarrollo comunitario en Zambia, describió el modo en que los jóvenes de su comunidad están empezando a preguntarse para qué sirve, en última instancia, su educación y a quién beneficiará. Algunos han decidido cambiar de campo de estudios, sopesándolo en función de las necesidades de sus pueblos —por ejemplo, uno se ha decantado por la ciencia alimentaria y la nutrición pensando en la salud de su comunidad— y, al hacerlo, han animado a otros jóvenes a realizar la misma reflexión.

Mabale señaló que, en los tres países, hay un hilo conductor que une estas experiencias. «En distintos lugares [...] la historia parece ser la misma ―afirmó―, la de un joven que avanza por ese camino, aprendiendo a pensar de forma coherente sobre diferentes aspectos de la vida, y la de una comunidad que también aprende a crear de manera coherente las condiciones para que ese joven desarrolle su potencial».

El episodio de podcast forma parte de la serie Entrevistas, un análisis colectivo por parte de diversas personas sobre la aplicación práctica de los principios bahá’ís a la construcción de sociedades pacíficas.

Más episodios