CALI, Colombia — ¿Qué significa considerar a cada persona como protagonista del desarrollo de su comunidad, como una semilla cuyas capacidades pueden cultivarse para que dé frutos durante generaciones?
Esta pregunta es el tema central de Tejiendo caminos, un nuevo documental realizado por la FUNDAEC para celebrar su 50 aniversario. El documental recorre la evolución de esta organización de inspiración bahá’í, fundada en Colombia en 1974, que ha trabajado junto con las comunidades rurales para desarrollar procesos educativos que incorporen las dimensiones material y espiritual de la vida.
En lugar de ofrecer un relato cronológico, en Tejiendo caminos se reflexiona sobre los procesos más profundos que han sustentado la labor de la FUNDAEC a lo largo del tiempo. Refleja el modo en que se ha promovido entre miles de agricultores, jóvenes, maestros, madres y muchas otras personas la convicción de que cada ser humano posee capacidades latentes que deben despertarse y orientarse hacia el bien común.
«En FUNDAEC, consideramos que era importante compartir, desde nuestra propia óptica, algunos aprendizajes que han marcado estos cincuenta años», afirmó Leslie Steward, directora de centros especiales de la FUNDAEC, en declaraciones al Servicio de Noticias.
«La película no pretende ser un informe exhaustivo, sino una reflexión viva sobre las experiencias, el trabajo colectivo y la construcción gradual de patrones de la vida comunitaria basados en la dignidad y orientados hacia nbuestros objetivos»
En el vídeo se detacan las raíces de FUNDAEC en la región del Norte del Cauca, en Colombia, donde un grupo de jóvenes profesionales —científicos, educadores e ingenieros agrónomos—, se reunieron con la visión común de vivir y trabajar junto a las poblaciones rurales para ayudar a su desarrollo.
A lo largo de cinco décadas, esta labor ha influido en las vidas de más de trescientos mil jóvenes a través del Sistema de Aprendizaje Tutorial (SAT), además de con otros proyectos como el programa Preparación para la acción social (PAS).
El documental refleja cómo un enfoque educativo inspirado en principios como la unidad de la humanidad, la nobleza inherente a cada persona y la armonía entre la ciencia y la religión han posibilitado a comunidades enteras ser protagonistas de su propio desarrollo.
Stewart señaló: «El desarrollo no es algo que se trae de fuera, sino que nace en el seno de las propias comunidades»
La directora ejecutiva de la FUNDAEC, Bita Correa, reflexionó sobre la naturaleza sumativa de esta tarea: «Durante estos cincuenta años, los programas de la FUNDAEC han beneficiado a tres generaciones de personas. El verdadero impacto es acumulativo y profundamente imbricado, donde cada programa refuerza a otro, creando un efecto profundo que es maravilloso de presenciar, aunque algo desafiante de describir en su totalidad».
A lo largo de la película, las opiniones de licenciados, educadores y miembros de la comunidad muestran la forma en que esta visión se ha traducido en modelos sólidos de aprendizaje y de servicio. En las regiones rurales, donde el acceso a la educación era antes limitado, especialmente para las mujeres y los jóvenes, los programas de la FUNDAEC abrieron vías que permitieron a los individuos asentarse en sus comunidades a la vez que adquirían conocimientos útiles para sus vidas.
El documental también sitúa la labor de la FUNDAEC en el contexto de realidades sociales más amplias. Durante los períodos de violencia política y de desplazamientos forzados en Colombia, los espacios educativos creados mediante sus programas brindaron a los jóvenes alternativas basadas en la acción constructiva y la cooperación. Conforme el trabajo se expandía fuera de las fronteras de Colombia, principios similares guiaron la adaptación a distintos contextos culturales e institucionales.
Junto con la publicación de la película, FUNDAEC también celebró su aniversario con la edición de Tejedores de unidad: conversaciones sobre educación y desarrollo, un libro que integra los aprendizajes extraídos de cinco décadas de experiencias en el campo práctico durante los debates académicos y profesionales más amplios en torno a la educación y el desarrollo.
FUNDAEC espera que la película sirva de puente entre el pasado y el futuro, invitando a los espectadores a considerar la educación no como un sistema abstracto, sino como un esfuerzo compartido por el que las personas y las comunidades modelan gradualmente posibilidades más esperanzadoras para las generaciones venideras.
La película está disponible en YouTube.