
Se presenta públicamente el diseño de la primera Casa de Adoración bahá’í de Nepal, que da forma a una larga tradición de oración y servicio en Kanchanpur.
KANCHANPUR, Nepal — El terreno reservado en Kanchanpur para la primera Casa de Adoración bahá’í local ha constituido un lugar de oración desde que la Casa Universal de Justicia anunciara la construcción del templo en 2023. Durante casi tres años, las familias de los barrios y pueblos de esta región de las tierras bajas del suroeste de Nepal han concurrido en este lugar al amanecer, después del trabajo o antes del colegio, para orar en un terreno en el que el templo aún no se había construido todavía, obteniendo de esos momentos la fuerza para vivir con mayor plenitud los unos por los otros. El diseño presentado hoy da forma a lo que estas comunidades han llegado a encarnar a lo largo de las últimas décadas.
La presentación atrajo a más de mil personas a los terrenos del proyectado templo de Kanchanpur, donde se reunieron las autoridades, los dirigentes de la sociedad civil y los residentes de localidades aledañas para presenciar una ocasión que ha exigido mucha preparación previa.
En su intervención durante la ceremonia, Yam Prasad Acharya, miembro del Cuerpo Continental de Consejeros de Asia, explicó que el diseño de este templo surge de manera orgánica tanto de la simbología espiritual como del contexto cultural en el que se enmarca.
La forma general del templo está condicionada por el contexto natural y cultural de la región, y se inspira en tradiciones locales —como los estampados de la vestimenta Tharu y la confección de las redes de pesca—, para definir sus formas en capas, sus texturas sólidas y la sensación de intimidad que trasmite.
En una entrevista por separado con el Servicio de Noticias, Acharya detalló la cultura de oración que ha perfilado durante mucho tiempo la vida cotidiana de la zona. «Aquí, los conceptos de oración, de servicio y de adoración son muy sólidos. En todas las familias se da esta práctica; cuando se levantan por la mañana, oran y luego salen a trabajar». El anuncio de la construcción del templo ha intensificado este ritmo y se ha convertido en algo mucho más visible con la llegada de voluntarios al lugar, solicitando ocuparse en faenas como quitar el barro u ocuparse de las plantas. «Todas y cada una de las personas de esta comunidad habrán contribuido al templo de una u otra forma», afirmó.
Rajesh Kumari Rana, miembro del Cuerpo Auxiliar, que reside cerca del lugar donde se construirá el templo, describió la experiencia de reunirse a orar: «Cuando la gente acude a este lugar para orar, dejan de pensar en las distinciones, quién está sentado a su lado, de qué comunidad proceden o qué diferencias que pueden existir entre ellos. En la atmósfera de la oración, los corazones se acercan y comienza a brotar un sentimiento de unidad y de armonía ».
Devraj Rana, miembro de la Asamblea Espiritual Nacional, se refirió a esa misma conexión entre la adoración y el servicio. «La adoración y el servicio son dos aspectos inseparables de la vida. A través de la adoración, se fortalece el amor a Dios, y en la vida de una comunidad, esa devoción encuentra expresión en el servicio a los demás».
Esta Casa de Adoración, añadió Devraj Rana, estará abierta a personas de todos los orígenes: un lugar donde todos serán bienvenidos para reunirse en oración y alabanza».
Inspirados en las visitas a las comunidades vecinas, los diseños se inspiran tanto en el paisaje natural como en el espíritu de sus gentes. Sarosh Pradhan, uno de los arquitectos del proyecto, afirmó: «Nos reunimos con los residentes de la zona y realmente nos conmovieron. Con el diseño quisimos plasmar todos sus sentimientos y todos los aspectos culturales de sus vidas».
Este espíritu de amor por Dios se refleja en el propio diseño, digno y atemporal, tal y como refirió Phadhan: «Al fin y al cabo, como arquitectos, tenemos que crear una forma que refleje de alguna manera lo infinito».
Nirmal Rana, el alcalde de un municipio cercano, entre los que asistieron al acto, recordó una anterior visita suya a la Casa de Adoración bahá’í de Nueva Delhi (India) y la esperanza que le había inspirado la idea de contar con un lugar de adoración en su propia comunidad. «Este templo se erigirá como un símbolo de paz. Traerá armonía a cuántos se reúnan en torno a él».
Una vez terminada, la Casa de Adoración será la primera de Nepal. A su alrededor, se está construyendo un centro para promover la educación en la vida comunitaria, que está prácticamente terminado. Junto con la Casa de Adoración, este centro tendrá un papel vital a la hora de seguir fomentando un modelo de vida colectiva basado en el servicio y la adoración, dando forma permanente a un modelo de vida que, en este tranquilo rincón del país, lleva muchos años tomando forma.