ADÍS ABEBA — Una nueva declaración publicada conjuntamente por la oficina de Adís Abeba y la de Bruselas de la Comunidad Internacional Bahá’í hace hincapié en las implicaciones de la interdependencia basada en la unidad de la humanidad, y aboga por una noción más amplia del progreso social que tenga en cuenta la aportación de cada individuo y redefina el desarrollo como una empresa colectiva.
Con el título «Por el bienestar de todos: adoptar un nuevo paradigma fundamental en el 25.º aniversario de la asociación entre la Unión Africana y la Unión Europea», la declaración se publicó con antelación a la séptima cumbre de la Unión Africana y la Unión Europea, que se celebró en Angola a principios de esta semana.
En la declaración se analizan las fuerzas históricas que han modelado a África y a Europa y la relación entre los dos continentes, destacando que las ideas y enfoques que constituyen la base de esta colaboración deben ser evaluadas a la luz del principio de la unidad esencial de la humanidad para resolver «los desequilibrios de poder y establecer una colaboración verdaderamente igualitaria».
En declaraciones al Servicio de Noticias, Shermona Moonilal, representante de la Oficina de Adís Abeba de la Comunidad Internacional Bahá’í afirmó: «Un requisito previo clave para una relación fructífera consiste en un concepto más amplio del progreso social, que incorpore y además trascienda el fortalecimiento de la actividad económica. Todas las regiones tienen sus propios desafíos urgentes y sus propios aprendizajes valiosos que aportar».
La declaración destaca que los enfoques actuales en materia de legislación suelen partir del supuesto de que el crecimiento incesante y la competición son los principales motores del bienestar social; sin embargo, los modelos económicos y políticos que se construyen sobre esta idea continúan fracasando a la hora de satisfacer las necesidades colectivas de la humanidad.
En lugar del crecimiento incesante y de la competición, señala la declaración, «desarrollar la capacidad de los ciudadanos y de las organizaciones de la sociedad para aplicar de forma sistemática los conocimientos científicos, prácticos y morales a la promoción del bienestar de los individuos y de las comunidades es en sí mismo un sello distintivo de una sociedad madura; no un mero medio para obtener mayores rendimientos materiales».
Basándose en la experiencia de las comunidades bahá’ís de toda África y Europa, la declaración señala que las actividades de desarrollo comunitario están fomentando «capacidades en los individuos que les permiten analizar los asuntos y las circunstancias sociales, tomar decisiones importantes destinadas a promover el bienestar general y aplicar los principios en la acción enfocada a resolver los desafíos sociales».
La declaración propone tres principios que pueden aplicarse de forma práctica para promover la colaboración entre la UA y la UE: el reconocimiento y la implementación de la unidad de la humanidad como la base de la colaboración; el establecimiento de procesos consultivos conjuntos de manera que las aspiraciones y el conocimiento de las personas más afectadas por los programas de colaboración puedan integrarse en el diseño de los planes y de las políticas; el desarrollo de un marco que fomente de forma sistemática las capacidades de la población, midiéndose el crecimiento no solo en números, sino también mediante la capacidad de acción de una comunidad equipada para dirigir su propio progreso social.
Alessandro Benedetti, representante de la Oficina de Bruselas de la Comunidad Internacional Bahá’í afirmó: «Cualquier tentativa de adoptar soluciones a largo plazo para los retos de calado que afronta la humanidad se quedará en una esperanza lejana sin el principio de unidad».
La Declaración conjunta de las Oficinas de Adís Abeba y de Bruselas de la Comunidad Internacional Bahá’í se puede leer aqui