En el llamamiento a la unidad del presidente, la comunidad bahá’í italiana reconoce una meta común

February 20, 2019

ROMA — El llamamiento del presidente italiano a la unidad y a la convivencia durante un discurso de amplia difusión ha impulsado un debate sobre la importancia de la unidad en medio de un discurso público cada vez más polarizado.

Reconociendo un fundamento común con los temas del discurso anual de Nochevieja del Presidente Sergio Mattarella, la comunidad bahá'í italiana decidió dirigirle una carta de manifiesto aprecio por el enérgico llamado a la unidad del presidente en la que se destacaron algunos conceptos que subyacen en las actividades que realizan los bahá'ís para el mejoramiento del país.

«Nosotros también sentimos, Sr. Presidente, en nuestra vida diaria, en nuestra relación con compañeros de trabajo, amigos, familia y conocidos, un creciente deseo de unidad. Algunas preguntas parecen ser recurrentes, —escribió la comunidad bahá'í en su carta del 18 de enero al presidente—. ¿Cuál es el destino de nuestro pueblo? ¿Qué valores, principios y deberes deben guiar nuestra comunidad? ¿Qué contribución puede ofrecer cada individuo, joven y adulto, rico o pobre, hombre o mujer, italiano o inmigrante, en la construcción de una sociedad más justa y unida, consciente de su elevado objetivo?».

El 4 de febrero el presidente envió una respuesta a la carta de la comunidad bahá'í, expresando su agradecimiento por sus comentarios.

El discurso de Nochevieja del presidente, de 14 minutos de duración, emitido en internet y en las principales cadenas de televisión italianas, fue seguido por más de diez millones de personas. «Fue sorprendente por su llamada a la unidad en un ambiente político divisorio», explica Guido Morisco, de la oficina de asuntos externos de la comunidad bahá'í italiana.

«Sentirse como una comunidad significa compartir valores, perspectivas, derechos y deberes —afirmó el Presidente Mattarella en su discurso—. Significa vernos en un futuro compartido, que debe ser construido por todos. Significa responsabilidad, puesto que cada uno de nosotros es, en mayor o menor medida, protagonista del futuro de nuestro país». El Presidente Mattarella también valoró abiertamente algunos de los desafíos de su país, especialmente el desempleo y la elevada deuda pública, y saludó a los cinco millones de inmigrantes del país.

«Nos complace haber oído la alocución de nuestro presidente con una actitud tan positiva y esperanzadora para el futuro», dice Denise Cumella, también de la oficina bahá'í.

Presentación
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Esta es la primera institución bahá'í de Italia, la Asamblea Espiritual Local de Roma, en 1948. La Mano de la Causa de Dios Ugo Giachery, de pie en el extremo derecha, fue miembro de esa institución.

Si bien esta es la primera ocasión en la que el presidente ha mantenido correspondencia con los bahá'ís, la comunidad está comprometida con el gobierno desde hace tiempo. «Esta conversación con las instituciones de nuestra sociedad se inició en la década de 1950, cuando los primeros bahá'ís llegaron a Italia. Supone una expresión del amor y respeto constantes por nuestra nación y sus instituciones», observa Alessandro Benedetti, también de la oficina bahá'í de asuntos externos.

En octubre de 2017, se organizó una conmemoración especial en la Cámara de Diputados italiana para el bicentenario del nacimiento de Bahá’u’lláh. Legisladores italianos, líderes religiosos y funcionarios se reunieron en la Sala del Refettorio del Parlamento, donde se guardan los archivos y las leyes de la legislatura italiana y ocasionalmente se celebran eventos especiales.

«Los bahá'ís de Italia están dedicados a dar expresión a una visión de unidad en sus actividades en todo el país», añade el Sr. Morisco.