CENTRO MUNDIAL BAHÁ’Í — La Conferencia de los Cuerpos Continentales de Consejeros comenzó esta mañana en el Edificio del Centro Internacional de Enseñanza.
La reunión de estos oficiales de alto rango (en inglés) de la Fe Bahá’í se inauguró con la lectura de un mensaje de la Casa Universal de Justicia dirigido a la conferencia. El mensaje reflexiona sobre los notables progresos que se están realizando en las iniciativas colectivas de la comunidad mundial bahá’í en pro de la mejora social y llama la atención sobre las urgentes necesidades de la labor que queda por delante.
El mensaje señala la notable energía con la que estas actividades han cobrado impulso en los últimos años y el fortalecimiento de las capacidades que está surgiendo ahora en muchos lugares. Señala que el progreso no es el resultado de fórmulas rígidas, sino de comunidades que aprenden juntas, aprovechando los conocimientos adquiridos a través de la acción, la reflexión y la consulta, y adaptando los enfoques a las realidades de cada contexto. Como explica el mensaje, «el crecimiento es un proceso orgánico, no mecánico», sostenido por la capacidad de interpretar las condiciones cambiantes y responder con claridad de propósito.
El mensaje se centra en lo que se está haciendo visible en los barrios y pueblos donde se está consolidando el progreso y describe el creciente «espíritu comunitario» que se percibe entre todas las personas que participan en un patrón de actividad compartido. Este espíritu, señala, se expresa a menudo como «un sentimiento de pertenencia» y «un sentido de esfuerzo común y de apoyo mutuo» que da lugar a acuerdos de colaboración —entre familias, jóvenes, mujeres, educadores y otros— que ayudan a las comunidades a marcar el rumbo de su «propio desarrollo con creatividad e ingenio» a la luz del principio de seguir las enseñanzas bahá’ís.
Cada cinco años, la Casa Universal de Justicia nombra a noventa Consejeros y Consejeras en todo el mundo, que coordinan su labor a través de cinco Cuerpos Continentales.
Los Consejeros y Consejeras apoyan a las asambleas espirituales bahá’ís elegidas (en inglés) fomentando el aprendizaje en la comunidad bahá’í y promoviendo el surgimiento de un modelo dinámico de vida comunitaria. A través de la institución de los consejeros, la comunidad bahá’í cuenta con un sistema mediante el cual las lecciones aprendidas en los lugares más remotos del planeta pueden beneficiar a la comunidad mundial bahá’í en sus iniciativas para aplicar las enseñanzas de Bahá’u’lláh.