Los profesionales sanitarios destacan el papel especial de la comunidad durante la pandemia

September 1, 2020

JOUBERTON, Sudáfrica — Médicos, enfermeras y otros profesionales sanitarios han trabajado de manera incansable para mantener a salvo del coronavirus a personas de todo el mundo. El Servicio Mundial de Noticias Bahá’ís se puso en contacto con algunos bahá’ís que trabajan en este campo para destacar unos cuantos ejemplos prácticos del papel que los fuertes lazos comunitarios juegan en el manejo de la crisis sanitaria.

En Sudáfrica, Sina Parastaran describe las actividades recientes de la clínica que él dirige en la localidad de Jouberton, y que aprovechan la fortaleza de la comunidad para responder a las distintas necesidades originadas por la crisis sanitaria. «Surgen nuevas posibilidades desde el momento en que eres consciente de que todo ser humano tiene el potencial de servir a su sociedad».

Con la ayuda de las personas que se han recuperado del coronavirus, el doctor Parastaran y sus colegas han organizado una red telemática en la zona a través de la cual comparten sus experiencias. Esta red posibilita ofrecer apoyo emocional a quienes se encuentran en cuarentena y se recuperan de casos leves de COVID 19 y ayudan a contestar sus preguntas de carácter no médico.

Un grupo de jóvenes de Soweto (Sudáfrica) participan en un encuentro de oración al aire libre, manteniendo las medidas de seguridad establecidas por el Gobierno. Los bahá’ís que trabajan en la sanidad han recurrido a la fortaleza de la comunidad para responder a las diferentes necesidades originadas por la crisis sanitaria. Presentación
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Un grupo de jóvenes de Soweto (Sudáfrica) participan en un encuentro de oración al aire libre, manteniendo las medidas de seguridad establecidas por el Gobierno. Los bahá’ís que trabajan en la sanidad han recurrido a la fortaleza de la comunidad para responder a las diferentes necesidades originadas por la crisis sanitaria.

Prakash Kaushal, alto funcionario médico en Indore (India), explica la importancia de la vida espiritual de una comunidad en prestar ayuda a quienes se encuentran enfermos. «Una comunidad ejerce un papel importante en la creación de un ambiente de apoyo tanto para pacientes como para sus familiares, que puede ser en forma de oraciones en comunidad, de contacto permanente y de satisfacer ciertas necesidades en caso necesario. Es un momento en el que la familia y el paciente necesitan del amor de la comunidad. Esto les da ánimo y les ayuda a superar la enfermedad en un espíritu de paz, de confianza y de fe en Dios al verse rodeados de amor, de apoyo y de oraciones».

Al comienzo mismo de la pandemia, Nasim Ahmadiyeh, médica de un hospital de Kansas City (EE. UU. ), se dio cuenta de que las relaciones de entrañable amistad desarrolladas a lo largo de los años en las actividades de construcción de comunidad de los bahá’ís en aquella ciudad podrían canalizarse para ayudar a los residentes de una barriada en la que el número de casos de coronavirus iba en aumento.

El doctor Ahmadiyeh y otros colaboradores movilizaron rápidamente los recursos para satisfacer la necesidad urgente de traducir y diseminar información fidedigna sobre la COVID 19 en la lengua hablada habitualmente en ese vecindario. Últimamente, las personas involucradas en esa actividad han organizado una serie de espacios de debate, respetando las medidas de seguridad promulgadas por el Gobierno, ofreciendo a los residentes de ese barrio la oportunidad de consultar sobre distintas medidas de protección.

Las actividades en Kansas City (EE. UU.) en torno a la movilización de los recursos sociales para atender a las necesidades urgentes han llevado a una serie de espacios de debate (con las debidas medidas de seguridad establecidas por el Gobierno) que permiten a los residentes del barrio consultar sobre las distintas medidas de protección; entre ellas, la de producir mascarillas para los miembros de la comunidad. Presentación
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Las actividades en Kansas City (EE. UU.) en torno a la movilización de los recursos sociales para atender a las necesidades urgentes han llevado a una serie de espacios de debate (con las debidas medidas de seguridad establecidas por el Gobierno) que permiten a los residentes del barrio consultar sobre las distintas medidas de protección; entre ellas, la de producir mascarillas para los miembros de la comunidad.

Todos los profesionales sanitarios consultados refieren cómo, a pesar del cansancio físico y mental que experimentan diariamente, la conciencia de la realidad espiritual les permite sacar provecho de una enorme reserva de energía y de fortaleza. Kgomotso Mabilane, anestesista en un hospital de Sudáfrica que ha tenido que manejar un brote en Pretoria, explica que compartir con otros oraciones y reflexiones sobre conceptos profundos de las enseñanzas bahá’ís la han ayudado tanto a ella como a sus colegas a sortear estos tiempos tan complicados con esperanza y determinación.

La doctora Mabilane manifiesta que «la COVID 19 aísla a las personas. Formar parte de una comunidad y contar con el apoyo de los demás es esencial. Las reuniones de oración telemáticas que he tenido con amigos no solo me dan consuelo y esperanza en momentos de consternación, sino que abren mi mente a otras formas de ver las dificultades a las que nos enfrentamos todos los días, sintiendo la alegría de servir a los demás y las oportunidades para el crecimiento personal. Es así como puedes volver a casa y recuperarte plenamente para prestar servicio a más pacientes al día siguiente».